4

Antojo I: Gazpacho andaluz

gazpacho-andaluzMirad que me gusta poco usar la palabra antojos porque, sinceramente, como los que cuentan en las películas no los he tenido en ninguno de mis dos embarazos. Tampoco me veo (ni veo a #Elpadredelacriatura) movilizando Roma con Santiago de madrugada porque me haya despertado en plena noche con ganas de una barrita de chocolate. No sé, nunca he sentido esas ansias irrefrenables de comer algo o morir en el intento, debo ser muy conformista. Lo que sí tengo (ahora y en el anterior embarazo también) son alimentos que me apetecen casi siempre.

Con Adrián, me dio por el tomate y el zumo de naranja natural. Debe ser que necesitaba vitamina C porque me puse… ¡hasta arriba! Me recuerdo comiéndome los tomates de dos en dos, a bocados, y con un poco de suerte una pizca de sal. Y zumos… todas las tardes cuando iba a llegar a casa llamaba a #Elpadredelacriatura para que me lo fuera preparando… ¡Qué rico! Ahora también me apetece comer tomate y beber zumo de naranja, pero no de la misma manera que la otra vez. En esta ocasión, pasada la época vinagril de las variantes, me ha dado más por el pepino (a pares, oiga) y, sobre todo, por el gazpacho. No hay día que no me beba un vasito… así que he pensado que tenía que compartir este manjar con tod@s vosotr@s.

El gazpacho es como la paella, que todas tienen una base común, pero que en cada casa lleva una cosa. Por eso, os dejo por aquí mi receta, que a mí me parece que queda buenísima y es batante ligera porque no lleva pan :)

¿Qué necesitamos?

  • 1 kg de tomates maduros (mis preferidos son los tipo pera)
  • 1 pepino mediano
  • 1 pimiento verde italiano
  • 1 diente de ajo (yo le quito la raíz central porque me parece que se digiere mejor)
  • 200 ml de aceite de oliva
  • 30 ml de vinagre
  • 1 cucharadita de sal
  • Agua (al gusto, en función de lo espeso que quieras)
  • Pan (opcional, yo normalmente no se lo pongo)

¿Cómo lo hago?

Yo tengo el robot de cocina Moulinex Cuisine Companion, así que los pasos que sigo son los siguientes:

  1. No hace falta que peles los tomates, pero quítales la parte central y añádelos al vaso junto el aceite, el vinagre, la sal, el ajo y el pepino y el pimiento troceado.
  2. Con la cuchilla picadora ultrablade, programar 10 minutos a velocidad 10.
  3. Pasado ese tiempo, abrir la tapa y bajar los restos que se hayan quedado en los laterales del vaso. Añadir el agua fría (yo normalmente añado menos de un vasito porque no me gusta demasiado líquido) y volver a programar, esta vez a velocidad 12 durante 10 minutos más.

El resultado, a pesar de introducir los tomates sin pelar es espectacularmente fino, sin grumos y delicioso.

Si no tienes un robot de este tipo, con una batidora de vaso o de mano los pasos a seguir son los mismos: mezclar todos los ingredientes y batirlos hasta que quede una textura homogénea. Pero, en este caso, os recomiendo escaldar un par de minutos los tomates al principio para quitarles la piel fácilmente porque, si no, no conseguiréis evitar del todo las molestas pielecillas.

Ideas:

– Para convertirlo en un primero más contundente, no eches agua. Y añade unos daditos muy pequeños de pimiento verde, pepino y cebolla (opcional) por encima para comerlo con cuchara. ¡Riquísimo!

¿Te animas con un gazpacho fresquito para combatir este calor?

Dos Rayitas

Periodista y bimadre primeriza que comparte sus in-experiencias en el mundo de la maternidad y la crianza con apego.

4 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *