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Dermatitis atópica y jabón de Alepo

¡Madre mía qué estrés de semanas! Seguimos a tope y no terminamos de soltar las -itis, así que el gran perjudicado sigue siendo el de siempre… ¡el blog! De hecho, la semana pasada tenía previsto acudir a un evento sobre finanzas personales que organizaba Madresfera y que iba a ser el relanzamiento de En Orden, pero finalmente no pude ir, snif, snif. Pero, bueno, mejor que fustigarnos vamos a mirar para adelante, que es lunes y hay que enfrentar la semana con energía. ¿Os parece?

Hoy, además, os traigo un post que tenía muchas ganas de escribir. Ya sabéis que Adrián tiene dermatitis atópica, se la diagnosticaron a los tres meses aproximadamente. Yo, en ese momento, me agobié bastante porque, aunque es una enfermedad cutánea fundamentalmente hereditaria, ni su padre ni yo hemos tenido un problema de piel en nuestra vida. Así que me pilló totalmente fuera de juego. Como (casi) todo.

Después me enteré de que era muy normal en bebés y que suele quitarse con el paso de los años. De hecho, la Asociación Española de Pediatría habla de la dermatitis atópica del lactante, que suele empezar a los cinco meses de edad, pero puede hacerlo antes (doy fe). No os quiero aburrir con todos los detalles de esta enfermedad, así que os dejo este enlace a un documento en PDF de la AEP con toda la información que podáis necesitar sobre la dermatitis atópica, ya sea en bebés lactantes o en niños más mayorcitos.

Lo que yo os quiero contar es, como siempre, nuestra experiencia con el tema. Y, concretamente, cómo la estamos tratando a día de hoy. Lo más importante que debéis saber es que la dermatitis de Adrián no es grave, es bastante liviana. Sobre todo este año. El pasado tuvimos más problemas, pero no le habían diagnosticado alergia a la proteína de la leche de vaca y sospecho que muchas de las erupciones cutáneas que tenía tenían más que ver con la leche que con la dermatitis.

Por supuesto, si sospecháis que vuestro hijo tiene dermatitis atópica lo más recomendable es que le vea un especialista. El pediatra os derivará al dermatólogo y éste os dará unas recomendaciones para prevenir y un tratamiento para combatir los brotes. En nuestro caso, los consejos más importantes fueron los siguientes:

  • Elegir prendas de ropa 100% algodón
  • Mantener la piel muy hidratada
  • Utilizar cremas y jabones específicos para pieles atópicas
  • Baños cortos con agua templada (conozco a gente que le han recomendado bañar a los bebés un día sí y otro no, pero a nosotros nos dijeron que debíamos seguir haciéndolo todos los días)
  • Observar si hay alimentos que desencadenan los brotes de dermatitis (en nuestro caso, si comía alguna galleta o papilla que llevara leche aparecían los granitos, pero… ¿era dermatitis? Yo creo que más bien la reacción de la piel ante un alimento al que el organismo tiene alergia).

Tenemos que usar una crema con una mínima concentración de corticoides llamada Adventan para los momentos puntuales en los que aparezcan brotes, que en nuestro caso suelen afectar a los pliegues de los brazos (parte anterior de los codos y muñecas) y a los de las piernas (parte posterior de las rodillas y los tobillos), además de a la parte de atrás del cuello (¿roce de la camiseta/sudadera/body/jersey?). Estoy buscando alternativas porque estoy limitando al máximo el uso de productos que no sean naturales en nuestra higiene diaria (esto da para otro post), pero para mi tristeza de momento sólo este tipo de cremas con corticoides son capaces de curar las heridas y conseguir que le piquen menos. Y, por ende, que se rasque menos. Porque con 17 meses es difícil que entienda que aunque le pique mucho no se puede rascar.

Jabón de alepo para prevenir dermatitis atópica

El caso es que en mis primeros contactos con la cosmética natural, me acerqué a un herbolario y comenté el problema de piel de Adrián. Allí me hablaron del jabón de Alepo, de sus propiedades y de cómo ayudaba a combatir no sólo la dermatitis, sino también otras enfermedades de la piel, tipo psoriasis y acné. Se trata de un jabón vegetal a base de aceites de oliva y laurel. Es el antepasado del jabón de Marsella y, según se dice, el primer jabón sólido del mundo. El auténtico jabón de Alepo se elabora exclusivamente a base de aceite de oliva, aceite de laurel, hidróxido de sodio y agua.

El nuestro es de la marca DamasRiche, ecológico, y está compuesto en 35% de aceite de laurel. Hay pastillas con más porcentaje de aceite de laurel que son todavía más efectivas, pero al tratarse de un bebé con la piel sensible me recomendaron esta composición intermedia, ya que las que tienen más del 40% están indicadas para pieles normales y grasas. Insisto en que es un producto para PREVENIR la dermatitis y no para TRATARLA.

Nos costó 8,60 euros la pastilla de 200 gramos y la llevamos desde el pasado mes de octubre. Nos queda más o menos la mitad y, desde luego, estamos encantados con ella. Su uso está indicado tanto en el cuerpo como en el cabello, aunque luego os cuento por qué hemos dejado de usarla para lavarle el pelo.

¿Qué hemos notado desde que la estamos usando?

Los brotes que ha tenido este otoño y que está teniendo este invierno son mínimos. El año pasado tenía heridas bastante feas, mientras que ahora sólo rojeces en la parte anterior del codo y en el cuello, que yo creo que se deben al roce de la ropa, el abrigo, la bufanda, etc.

A mí me gusta el olor que deja, a limpio, a pueblo, a natural… Por supuesto, no tiene nada que ver con los olores artificiales delos geles que huelen a chuchería o a chocolate, pero a mí me encanta. Hasta hace bien poquito le lavábamos el pelo con ella y yo disfrutaba un montón al dormirle porque olía… ¡súper limpio! Y os prometo que le ha crecido más rápido el pelo. O eso me parece a mí.

Ahora utilizamos otro champú (también natural, sin parabenos, ni sulfatos, ni nada químico) porque nos dimos cuenta de que este jabón pica en los ojos y, aunque nunca había pasado, un día le entró un poquito al aclararle y estuvo un rato rascándose los ojitos el pobre. Así que hemos buscado alternativas y parece que hemos dado con la clave. Pero no os quiero hablar todavía de este champú porque quiero probarlo bien y hablar con conocimiento de causa.

Para vuestra tranquilidad, una de las veces que fui al pediatra después de haber empezado a utilizar el jabón de Alepo se lo comenté. Me dijo que le parecía estupendo y que muchos dermatólogos lo recomendaban. Además, que siendo un jabón fabricado con productos naturales y habiendo probado que no le iba mal no tenía por qué ser un problema, sino más bien una solución.

En fin, que a nosotros de momento nos está yendo estupendamente (ya se sabe que la piel se acostumbra a todo y que quizá tengamos que alternarlo con otra cosa). Por eso quería compartirlo con vosotr@s, porque con estas olas de frío la piel atópica necesita más cuidados que nunca. Y si nuestra experiencia os puede ayudar… ¡yo encantada!

Otro día os cuento qué cremas estamos utilizando, cuáles nos van mejor, cuáles peor y cuáles, a pesar del dineral que valen, no nos han servido de nada.

¿Vuestros peques tienen dermatitis atópica? ¿Qué jabones utilizáis para lavarles? ¿Conocíais las propiedades del de Alepo?

Un abrazo

Dos Rayitas

Periodista y bimadre primeriza que comparte sus in-experiencias en el mundo de la maternidad y la crianza con apego.

6 Comments

    • Sí, como siempre digo… la dermatitis es una enfermedad mucho más grave de lo que la gente se cree. Por eso insisto en que a nosotros nos sirve para prevenir los brotes, no para tratarlos… Para tratarlos hay que utilizar productos específicos y por lo que he podido comprobar, en mayor o menor medida… todos llevan corticoides. Un abrazo, guapa

  1. Nuestro Peque también tiene la piel delicada y el primer verano en el cuello tuvimos también que estar con corticoide. El Alepo no lo conocía, como yo también tengo la piel delicada (podría haber heredado otra coas 🙁 de mi) lo probaré yo primero a ver que tal me va.

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